El diario del padre Juan de Velasco

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"Bien sé que todo lo que suena á maravilla, solo es materia de irrisión para los críticos y filósofos del día (…). Yo tocaré solo algunas, muy cierto y seguro de la verdad de ellas, sin temor de la crítica censura, que puede certificarse como y cuando quisiere. Lo cierto es que todo lo extraordinario se hace á los principios increíble y parece maravilla, ó porque es raro, ó porque todavía no se desifra su arcano natural. Si los efectos del iman se hubiesen observado en solo un cantón de la Tartaria, se reputaría por fábula en todo el mundo. Creerlo todo por solo el dicho de cualquier persona, es facilidad y simplicidad de ignorantes: negarlo todo, por comprobado y autorizado que esté, solo porque suena á maravilla, es capricho y necedad de los doctos..."

J de V.


Imagino un libro que guarde todos aquellos secretos que alguna vez quienes admiramos al padre Juan de Velasco quisimos conocer... ¿Qué pudo haber escrito en su diario? nombres de libros desaparecidos y crónicas a las que él tuvo acceso, narraciones de personajes míticos, historias de las tradiciones orales, estudios lingüísticos de los idiomas que nunca se volverán a escuchar; lugares sorprendentes con vestigios arqueológicos que él miró y que ahora no existen más; nombres de plantas mágicas y poderosas capaces de trasladarnos entre los mundos, relatos de los más sabios y viejos habitantes de los pueblos, mapas, rutas secretas y todo aquello que desde muy joven llamó su atención.



Lo cierto es que después de 227 años de la muerte de uno de los primeros historiadores de lo que hoy es el Ecuador, nos seguimos preguntando si fue tan fácil despojar a un estudioso del trabajo de toda su vida, y es que, en ningún sitio se dice que el padre Juan de Velasco haya dejado en Popayán donde se encontraba cuando se ejecutó la expulsión de los jesuitas, ni sus libros, ni sus diarios, ni ninguna de sus notas, nunca se menciona en el inventario que se hizo de los bienes de esta orden nada referente a los estudios y a las investigaciones que él realizó, entonces lo que podemos suponer es que durante todo su viaje hasta llegar a Faenza, sitio donde se radicó, llevó consigo sus diarios, los que sistematizó durante varios años y que junto con entrevistas a misioneros de su misma orden y consulta de otros manuscritos y cronistas le sirvieron para iniciar la redacción de su gran obra "Historia del Reino de Quito en la América meridional".


Ximena Flores Venegas


Fuentes:

“Historia del Reyno de Quito en la América Meridional”
Padre Juan de Velasco
Tomo I Parte I
1789

“Historia Moderna del Reyno de Quito y Crónica de la Provincia de la Compañía de Jesús del mismo Reyno”
Padre Juan de Velasco.
Publicación dirigida por Raúl Reyes y Reyes.
Octubre, 1941
Quito – Ecuador

Padre Juan de Velasco S. J. (Parte I)

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Nacimiento, Real Audiencia de Quito, familia, primeros estudios

La historia es la novela de los hechos, 
y la novela es la historia de los sentimientos. 

Claude Adrien Helvétius (1715-1771) 
Filósofo francés.


Retrato del Padre Juan de Velasco por Nicolás Delgado

Juan Manuel de Velasco y Pérez Petroche, nació en la antigua Riobamba (Liribamba), el 6 de enero de 1727. Sus padres fueron Don Juan de Velasco y Dña. María de Pérez Penoche, fue el séptimo de nueve hijos.

Fue bautizado por el cura de la parroquia don Francisco José de Zárate. 

"En seis de Enero de mil setecientos viente y siete años bauticé y puse óleo y chrisma, a Juan Manuel, hijo legítimo del sargento Mayor Dn. Juan de Velasco y de Doña María de Penoche, siendo sus padrinos Don Ambrosio de Velasco y Doña Teresa Maldonado, y para que conste lo firmo.  
(f) Francisco Joseph de Zárate". 

Partida de bautismo del padre Juan de Velasco (1727) 

La Riobamba en la que el padre Juan de Velasco nació fue destruida por el terremoto del 4 de febrero de 1797, motivo por el cual, la ciudad fue reconstruida a 20 km de la ciudad original.

Mapa de la Antigua ciudad de Riobamba
Tomado de: http://repositorio.casadelacultura.gob.ec/handle/34000/17718

La época en la que nació el P. Juan de Velasco, específicamente los años anteriores habían sido conflictivos para la Real Audiencia de Quito, la que por motivos económicos fue suprimida oficialmente en noviembre de 1718 y adscrita al Nuevo Virreinato de Santa Fe de Bogotá, los bienes pertenecientes a la Audiencia fueron inventariados y llevados a Santa Fe, lo que generó más pobreza, además de angustia en los habitantes que a menudo eran sorprendidos por desastres naturales e invasiones. En 1720 la Real Audiencia es restaurada e incorporada nuevamente al Virreinato de Lima para luego volver a formar parte del Virreinato de Santa Fe.

Sobre la familia del padre Juan de Velasco, se pueden conocer hasta tres generaciones de sus ancestros. Sus abuelos paternos fueron don Simón de Velasco y doña María de Villar, españoles, su hijo, don Javier Félix de Velasco y Villar, se estableció en Riobamba donde contrajo matrimonio con doña Micaela López de Moncayo, con quien tuvo a don Juan de Velasco y López de Moncayo, el que se convertiría en sargento mayor y sería padre, en segundo matrimonio, del p. Juan de Velasco.

En 1728 tomó posesión de la presidencia de la Real Audiencia don Dionisio de Alsedo y Herrera, bajo cuyo gobierno llegó la Misión Científica Francesa. El 4 de julio de 1736 Charles-Marie de la Condamine llega a Quito en donde encontraría a la familia Maldonado quien recibió a La Condamine y a los demás científicos con gran cordialidad prodigándoles todo tipo de ayuda. En Pedro Vicente Maldonado, encontraría a su mayor colaborador en estos territorios, este ilustre personaje, también nacido en Riobamba, era cuñado del hermano del padre Juan de Velasco.

Carta Geográfica de la Costa Occidental en la Audiencia del Quito (1751),
por Pedro Vicente Maldonado.

Posiblemente la presencia de la misión científica y de personajes con conocimientos en varios campos como La Condamine, Ulloa, Louis Godin, Jorge Juan, entre otros, influyó en el joven Juan de Velasco quien más tarde recorrería el país, observando plantas, recopilando información y también realizaría mapas para sus obras.

El padre Juan de Velasco, realizó sus primeros estudios con un profesor particular, contratado por sus padres para instruirle, según era la costumbre de la época, para luego estudiar gramática y humanidades en su Riobamba natal, en el colegio de los jesuitas que se estableció en el año 1703 y permaneció abierto hasta 1767, año de expulsión de la orden. El 14 de diciembre de 1743 ingresa al Real Colegio San Luis en Quito, según un documento, entró como convictor o alumno interno, casi un año después, el 22 de julio de 1944, es admitido en el noviciado de la Compañía de Jesús.


Parte II
Noviciado en la Compañía de Jesús, doctorado, misiones e investigaciones, expulsión de los jesuitas.


Fuentes:

Tobar Donoso, Julio (intr.). Padre Juan de Velasco S. J. Primera parte, Biblioteca Ecuatoriana Mínima, (1960).

Romero, Ximena. Quito en ojos de los viajeros : El siglo de la ilustración, Colección Tierra Incógnita, no. 28, 
Abya-Yala,  (2003).

Investigación y fotografías: Ángeles Flores


El oro del pasado

Author: Ángeles Flores V. / Etiquetas: , , , , , ,

Antiguas piezas de metales preciosos

Orejeras de oro Mochica

Cuando los españoles llegaron al Tahuantinsuyo se encontraron grandes riquezas, joyas de oro, plata  y piedras de gran belleza, ese era El oro de los Incas, pero ellos no sabían que bajo sus pies estaban escondidos tesoros aún más hermosos, joyas que adornaron a los antiguos gobernantes de los pobladores de esta zona, magníficos ajuares funerarios y objetos ceremoniales.

Orejera de ajuar funerario Chimu 
Las culturas prehispánicas y preincas que habitaron la costa norte del Perú como la Mochica  y la Chimu alcanzaron un avanzado desarrollo en la metalurgia, testigos de ese trabajo son las hermosas piezas encontradas en las tumbas. Las técnicas que se emplearon para elaborar estas piezas de gran belleza dan fe del desarrollo y los conocimientos especializados. Los joyeros encargados de trabajar con los metales preciosos tenían una posición social privilegiada cerca de los hombres y mujeres poderosos.

Ajuar funerario Chimu.
Las joyas servían para vestir a los gobernantes los que aparecían en lo alto de las pirámides brillando como el sol y la luna, así no quedaba duda de su divinidad para que todos se rindieran ante ellos.




Legado Cañari - Inca

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De los que descienden de la culebra y la guacamaya

Cuando los españoles llegaron a lo que actualmente es la provincia del Cañar, escucharon hablar del Hatun Cañar o "sitio grande de los cañar", allí existían grandes edificaciones y una torre muy fuerte.

Ingapirca, Cañar - Ecuador



Se tiene referencia del sitio por parte de cronistas, historiadores, científicos, estudiosos e investigadores que en distintas épocas lo visitaron, escribieron e imaginaron para qué fue construido. 


Pedro Cienza de León al pasar por este sector en 1547 describe “está todo repartido de aposentos y depósitos, que estaban hechos de a dos y tres y cuatro leguas, entre los cuales están dos principales, llamado el uno Cañaribamba y el otro Hatun Cañari, de donde tomaron los naturales el nombre, y su provincia, de llamarse los Cañares”


A 3160 m.s.n.m. se encuentra el complejo arqueológico de Ingapirca, en el que encontramos Collcas, canales, bodegas, baños, aposentos y habitaciones; los sitios llamados Pilaloma, Hatun Kancha; el ingañan y la Elipse, templo o castillo.

Templo de Ingapirca, Cañar - Ecuador

Ingapirca, muro o pared del Inca


"El Templo del Sol de Ingapirca, emplazado sobre la elipse, en estratégica posición este-oeste, tenía dos puertas que se abrían a estos puntos cardinales, y una pared medianera con cuatro nichos a cada lado, por donde entraba la luz del sol muy temprano en la mañana y al anochecer. Conforme a los solsticios, la luz se reflejaba diferencialmente en los cuatro nichos de la pared".



La sepultura en el convento

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"Porque la verdadera tradición no emana del pasado, ni está en el presente, ni en el porvenir; no es sirviente del tiempo. [...] La tradición no es la historia. La tradición es la eternidad".
Castelao


Convento de San Francisco (Quito-Ecuador)

Caminaba esa tarde por los pasillos del convento de San Francisco, una de las construcciones más antiguas del casco colonial de Quito. Pensé que de tanto recorrer aquel sitio lo conocía pero a unos pocos pasos de la puerta pude ver algo nuevo aunque llevara allí cientos de años y aunque yo haya pasado por ese sitio en varias ocasiones. Era la primera vez que miraba aquella lápida, la tumba decorada con la imagen del esqueleto que lleva en sus manos huesudas la guadaña y una cola de diablo. La inscripción dice:

Esta es sepultura de Francisco Cantuña y de sus herederos año 1669.

Sepultura de Francisco Cantuña y sus herederos.

Cuenta la historia que la comunidad franciscana contrató al indígena Cantuña para construir la Iglesia de San Francisco, dándole al trabajador una fecha límite para que entregara la obra. Al ver que el tiempo se terminaba, Cantuña desesperado aceptó la ayuda que el diablo le ofrecía, como pago daría su alma... 

Según fuentes históricas, existieron dos hombres llamados Francisco Cantuña, el primero en el siglo XVI que conociendo el secreto de dónde se encontraban enterrados los tesoros de Atahualpa, ayudó a su protector el capitán Hernán Juárez al quedar éste en la ruina. Las personas no pudiendo comprender el origen de la fortuna envolvieron al hombre en la leyenda. No sin antes interponer una demanda en su contra por esa causa.

El segundo Cantuña vivió en el siglo XVII, maestro cerrajero que sabía leer y escribir, además poseía fortuna, casas y terrenos. Fue veedor de herreros y alcalde del gremio. Es él quien para pagar esta lápida debió hacer varios trabajos de herrería. En 1669 se le otorga definitivamente ese derecho.




Fuentes:

http://patrimonio.elcomercio.com/patrimonio-historico/iglesia-san-francisco/historia#.VKFvdQIA
Investigación en el sitio, Ximena Flores Venegas

Fotografías:
Ximena Flores Venegas